Cocinando la pasta
He notado que en Monterrey se come mucha pasta, también he notado que generalmente se cocina la misma en un modo totalmente herético que serÃa hervir la pasta hasta que se acaba el agua, considero necesario publicar unas reglas fundamentales y “sagradas” para cocinar la pasta en el modo adecuado.
Hay que saber bastantes cosas cuando se trata de cocinar pasta. El arte de cocinar la pasta empieza en el momento de la selección, la cual necesita atención y cuidado antes de su encuentro con la salsa, la cual debe exaltar el aroma y el gusto.
Si quereis llevar a la mesa un plato de pasta perfecto bajo todos los puntos de vista, seguid escrupulosamente éstas reglas fundamentales.

Primero de todo, la olla. Debe ser bastante alta para que pueda recoger el mayor calor posible y deberá ser también ancha para que pueda contener agua necesaria para la pasta. Un litro de agua para cada 100 gramos de pasta.
Hay que prestar atención a la sal, debe ser sal en grano y en cantidad proporcional al agua: 10 gramos por cada litro.
Cuando la agua llega al punto de ebullición, es el momento de hechar la sal y la pasta. Después es aconsejable subir el fuego y tapar la olla para facilitar que vuelva a hervir otra vez, luego se puede destapar la olla nuevamente.
Hay que revolver la pasta una primera vez para separarla y dejarla cocinar el tiempo indicado en el paquete, cada tipo de pasta tiene su tiempo. Yo añado 3 o 4 gotas de aceite de oliva para impedir que la pasta se pegue mientras se cocina, es una buena práctica.
Para controlar si la pasta está bien cocida basta romperla con un tenedor. Si en el interior se vé un circulo blanco (si es pasta agujereada i.e. penne) o un punto (si es pasta larga, i.e. spaghetti) quiere decir que falta todavÃa algún minuto de cocción, la pasta estará lista cuando el color sea uniforme al hacer la prueba del tenedor.
Una vez lista para colar, es aconsejable vertir un vaso de agua frÃa en la olla para impedir que la pasta continue a cocinarse mientras la colamos, ésto arruinarÃa el “punto de cocción” que hemos elegido. Una vez hecho esto procederemos a colar la pasta en un amplio colador.
Para terminar, el gran momento del encuentro con la salsa, es aquà donde os dareis cuenta de la importancia de la porosidad de la pasta al absorver la salsa y vuestro paladar dará el juicio final.
Lunes 23 Octubre 2006 a las 7:05 pm
[…] En los supermercados están a disposición paquetes de canelones ya listos para rellenar y poner al horno sin cocer, un servidor los detesta porque rompen un poco la tradición, yo personalmente compro pasta de lasagna. Las hojas para lasagna se hierven en agua salada siguiendo las instrucciones de cómo cocinar la pasta y una vez cocinada y escurrida se coloca una cantidad suficiente de relleno que permita enrrollar cerrando por sobreposición los extremos de la pasta y formado un doble canelón que después cortaremos por la mitad en modo de que cada “hoja” de lasagna nos produce dos canelones. […]